PIXEL Y PAPEL: MUÑECAS Y DIVAS DE SIEMPRE PARA NIÑAS DE AHORA


Contaba mi abuela que su primera y única muñeca fue de cartón. Ella la abrazaba con fuerza hasta hacer crujir levemente su cuerpecito, la abrazaba con el amor desesperado de quién apenas ha conocido a su madre y se cría entre amores prestados. Mi abuela- niña quería tanto a su muñeca y tanto bien la quiso cuidar que la bañó sumergiéndola en la tibia agua de una palangana. Allí, agua, jabón y pasta de papel, quedó la muñeca deshecha entre sus manos. Esa historia de desilusión infantil me la contaba la abuela siempre que me veía sacar aquella caja de puros que yo había convertido en el hogar de mis muñecas de papel, de mis recortables. Aquel sencillo juego de mi niñez nos unía a las dos frente a aquellos frágiles juguetes, tratados con suma exquisitez ante la constante advertencia de la abuela. Horas de recortar con paciencia y cuidado y probar una y otra vez los pequeños vestiditos de las muñecas.




Ahora descubro en la red que las niñas juegan al dress-up, esto es, las muñecas recortables de siempre en formato digital. Ya no son frágiles, no hay que recortar, solo probar vestidos, maquillar y poner a la muñeca en un escenario de ensueño. Para mí se ha perdido parte de la magia que tenían aquellas muñecas de papel. Es tal la cantidad de modelos a los que pueden acceder a golpe de clic, que las niñas se saturan y aburren, ya no es juego para horas. Recuerdo lo que me gustaba buscar nuevas láminas en las librerías o en las panaderías de barrio, aquellas que vendían casi de todo. Recuerdo haber encontrado algunas láminas increíbles: una de Greta Garbo con los vestidos de sus películas en una librería de Santiago de Compostela o de Marlene Dietrich. Esa búsqueda o el intercambio de modelos con amigas, llevarlas al colegio para jugar y copiar modelos, dibujar una misma las láminas cuando la paga de domingo no daba para más eran más emocionantes que el mismo juego: todo el ámbito relacional y socializante del juego, como la muñeca de mi abuela, se ha diluido en el mundo de las muñecas hechas a golpe de píxel.



Hoy en día, las muñecas de papel no son fáciles de encontrar, igual en algún todo a cien o en alguna librería antigua. También se pueden hallar láminas en Internet, pero no es lo mismo, y es curioso como los creadores de estas páginas incluyen, junto a las famosas del momento, a las divas del cine y la moda de siempre – las niñas apenas si las conocen. Así, no es raro ver a Audrey Hepburn, Coco Chanel o Marilyn Monroe codearse con Hannah Montana o Angelina Jolie. Una curiosidad que al final, y como le pasaba a mi abuela conmigo, termina por hacer que me siente frente al ordenador y, ante las preguntas de mi hija, me pase un rato contándole las historias de aquellas mujeres que no conoce y sienta que, en el fondo, tengo que reconocer que hay una línea sutil que se mantiene viva a lo largo de generaciones: el desarrollo emocional y cultural a través del juego, todo un trasvase de sentimientos y experiencias en la ternura de las muñecas de píxel o papel.

Foto: Web de recortables http://www.infantilyprimaria.com/recortables.htm

2 comentarios:

Hosting y Dominio dijo...

Es sorprendente como el tiempo avanza tan rápido y junto a el las cosas que lo acompañan, hoy día los niños tienen todas las posibilidades de acceder a diversos juegos y diversiones ya no tienen limitaciones de recreación.

Agencia Marketing Digital dijo...

Gracias por compartir tu post muy interesante para la creatividad.
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